Los domingos mueren más personas

David, un joven judío de clase media, vuelve a Buenos Aires desde Europa por la muerte de su tío. En este regreso, David se entera que su madre ha decidido desconectar el respirador de su padre, lo único que lo mantiene vivo desde hace años. David oscilará entre la convivencia íntima con su madre, enajenada por el dolor de la inminente pérdida de su marido, y una voracidad por llenar su angustia existencial, ocupando sus horas aprendiendo a manejar e intentando tener sexo con cualquier hombre que le demuestre un poco de atención.